
La obra consistió en trabajos de terracerías, nivelación y compactación del terreno como etapa previa a la colocación de pavimento. El alcance del servicio se centró en la revisión de plataformas, verificando que el material y el proceso de compactación cumplieran con los parámetros técnicos establecidos en proyecto.
Se realizaron pruebas de campo para validar el grado de compactación y garantizar que la superficie alcanzara la capacidad estructural requerida para soportar las cargas previstas. El control implementado permitió asegurar una base adecuada para la futura estructura de pavimento, contribuyendo a la durabilidad y desempeño del sistema vial.
