
El proyecto se enfoca en el diseño estructural de un edificio para el Instituto Sinaloense para la Educación de los Adultos (ISEA), concebido para atender actividades administrativas y académicas dentro de su contexto urbano.
El edificio se encuentra ubicado sobre Boulevard Ciudades Hermanas #629, Colonia Lomas de Guadalupe, en la ciudad de Culiacán, Sinaloa.
El desarrollo contempla un edificio de dos niveles con una superficie aproximada de 1,545 m². La propuesta arquitectónica presenta una volumetría sobria y funcional, con una fachada contemporánea que integra elementos horizontales y verticales para reforzar su carácter institucional.
El diseño estructural fue desarrollado bajo criterios de estabilidad, seguridad y eficiencia, garantizando el adecuado comportamiento ante cargas gravitacionales y acciones laterales conforme a la normatividad aplicable. Se definieron los sistemas resistentes principales, asegurando una distribución óptima de esfuerzos y un desempeño estructural confiable.
La propuesta considera una correcta integración entre arquitectura y estructura, permitiendo un funcionamiento eficiente de los espacios interiores y una adecuada relación con el entorno inmediato.
El resultado es un edificio técnicamente sólido y funcional, diseñado para cumplir con las exigencias operativas propias de un inmueble de servicios. Como parte del proyecto, también se llevó a cabo un Estudio de Mecánica de Suelos.
Debido a la configuración arquitectónica del inmueble y a las cargas estructurales de este, fue necesario realizar una evaluación detallada de las condiciones geotécnicas del terreno.
Como parte de los trabajos de campo, se llevaron a cabo pozos a cielo abierto distribuidos estratégicamente dentro del predio, permitiendo identificar la estratigrafía del sitio, las variaciones del terreno natural y la profundidad de desplante adecuada. Se obtuvieron muestras representativas del subsuelo para su análisis en laboratorio, determinando propiedades índice y parámetros de resistencia necesarios para el diseño estructural.
Con base en los resultados obtenidos, se estableció una cimentación a base de zapatas aisladas desplantadas a una profundidad aproximada de 1.50 m, garantizando adecuada capacidad de carga y control de asentamientos. Asimismo, se recomendó la construcción de un muro de contención de aproximadamente 4.50 m de altura en la parte posterior del proyecto, debido a las condiciones topográficas del predio.
Para las áreas exteriores, se definió un cuerpo de pavimento compuesto por una capa de 0.15 m de material tipo base colocada sobre una capa de 0.30 m de material de calidad mínima subrasante, ambos compactados al 95% de su Peso Volumétrico Seco Máximo (PVSM), asegurando estabilidad y desempeño adecuado.
El estudio proporcionó los lineamientos geotécnicos necesarios para garantizar estabilidad estructural, seguridad y adecuado comportamiento del inmueble bajo las condiciones particulares del terreno.
